02/02/2018

APRENDE FOTOGRAFÍA (Cap.20): el bloqueo de exposición.

Bloqueo de exposición
Bloqueo de exposición.

El fotómetro mide continuamente la luz que se refleja en dirección al interior de tu cámara. Dependiendo del modo de funcionamiento en el que la hayas fijado hará una de estas tres cosas:

  • Decidir por ti todos los valores de la toma (en los modos automáticos: Auto, Escenas, “P”,…)
  • Escoger la variable sobre la que tú no decides en los modos semiautomáticos. Si seleccionas el modo prioridad a la apertura y fijas el diafragma en f/4 la cámara decide la velocidad de obturación más adecuada para esa apertura (teniendo en cuenta la sensibilidad del sensor o valor ISO). En el modo de prioridad al tiempo de exposición sucede lo contrario. Tú fijas la velocidad de obturación (por ejemplo 1/250) y ella, dependiendo de la lectura del fotómetro (y el valor ISO) determina la apertura adecuada
  • Indicarte, a través del exposímetro, si la combinación de tiempo, apertura y sensibilidad que has fijado en modo manual va a dar como resultado una fotografía correctamente expuesta o, por el contrario sub o sobreexpuesta (y en qué medida)

Pero puedes obligar a tu cámara a que mida la luz en un determinado instante y lugar, para después decidir el mejor momento y encuadre para disparar. Es lo que se llama “bloquear la exposición” y consiste en decir a tu máquina algo como esto:

“Mide la luz aquí y ahora. Fija los valores con los que crees que vamos a conseguir una imagen correctamente expuesta y espera. Yo decido cuándo y con qué encuadre emplearlos.”

Cómo funciona el bloqueo de exposición

Busca en el cuerpo de tu cámara un botón  AELAE-L o con un asterisco (*). Ajústala en un modo semiautomático (prioridad a la apertura, prioridad a la velocidad). Busca un lugar en el que haya dos zonas con una iluminación muy distinta. Por ejemplo un pasillo estrecho y con luz al fondo, o dos paredes enfrentadas en una calle, una en sombra y la otra iluminada por el sol.

Dirige tu cámara hacia la parte más oscura del pasillo (o a la pared en sombra). Pulsa el botón (AEL, AE-L, *) y bloquea la exposición. Fíjate en los valores que, según la cámara, van a dar una foto correctamente expuesta. Ahora, sin liberar la exposición, apunta con la cámara hacia el lugar iluminado y comprueba que la velocidad de obturación y la apertura del diafragma no cambian, haz una fotografía.

Acabas de bloquear la exposición en un punto poco iluminado para fotografiar una situación con más luz. Puedes hacer justo lo contrario. Por ejemplo, bloquear la exposición en la pared iluminada y fotografiar la que está en sombra.

Ojo a la configuración del botón de bloqueo de exposición

Ten en cuenta que el funcionamiento del mando de bloqueo de exposición puede funcionar, al menos, de dos maneras distintas:

  1. Pulsando y liberando el botón, la exposición permanece bloqueada hasta que haces la fotografía o vuelves a pulsarlo
  2. La exposición se mantiene bloqueada mientras tienes el botón presionado. En cuanto lo sueltas el fotómetro vuelve a calcular los valores con los que hacer la fotografía

Para poder controlar el proceso es importante saber cómo se comporta nuestra cámara. Puedes consultar el manual o probar qué sucede cuando pulsas y sueltas el botón AEL. ¿Los valores de apertura y velocidad no cambian? Entonces tu cámara está configurada según “1”. En algunas máquinas es posible decidir entre ambas opciones, para emplear la que te resulte más cómoda.

¿De qué dependen los valores fijados por la cámara?

El bloqueo de exposición consiste, sencillamente, en indicar a la cámara que debe memorizar los valores que, según su criterio, van a dar una fotografía correctamente expuesta en ese momento. Para usarlos cuando nos interese, aunque la luz haya cambiado. En el fondo no es otra cosa que “desactivar su capacidad para tomar decisiones” en base a la iluminación de la escena, aunque ésta cambie a partir de ese momento.

Obviamente la luminosidad y el modo de medición de luz seleccionado en tu cámara influye en los valores fijados (éstos podrían ser diferentes si tu máquina está evaluando matricialmente o de forma puntual, por ejemplo). Si además estás compensando la exposición eso también va a condicionar la combinación de apertura y velocidad sugerida por la cámara. Eso sí, una vez que pulses el botón de bloqueo estos dos factores dejan de tener importancia. A partir de ese momento le pides a la cámara que deje de “pensar en la luz”.

Cuándo y cómo usar el bloqueo de exposición.

Imagina que quieres retratar a alguien que está a la derecha del encuadre. A la sombra de un árbol frente a un paisaje iluminado por el sol que ocupa gran parte de tu visor. En una situación como esa, con una gran diferencia de luminosidad entre la persona y el fondo. Es muy probable que la exposición de la fotografía acabe siendo correcta para el paisaje (muy iluminado) y no tanto para tu sujeto (en sombra).

Piensa en el bloqueo de exposición como una forma de decirle a tu cámara. “Fíjate en esta parte de la escena, es la que me interesa que quede bien expuesta. El resto no me importa tanto (o nada en absoluto)”. Algo que te interesa hacer, sobre todo, cuando hay una gran diferencia de luminosidad entre unas zonas y otras. En el caso del retrato de arriba para que el sujeto quede bien expuesto (en lugar de oscuro) basta con apuntarle a él, bloquear la exposición, recomponer y hacer otra foto.

Y no olvides que también puedes pensar en el bloqueo como una manera de posponer el momento de la toma esperando, con la exposición ya “decidida”.

Medición puntual + bloqueo de exposición = precisión y control.

Si has leído la segunda entrada dedicada a la medición de la luz ya sabes que el modo puntual considera sólo una pequeña porción del encuadre e ignora todo lo demás. Al combinarlo con el bloqueo de exposición puedes controlar exactamente qué parte de la escena debe tomarse como referencia para calcular la combinación de apertura y velocidad. De esa manera te aseguras que el resto del encuadre no influye en absoluto en la decisión. Independientemente de si tiene más o menos luz que la referencia.

Imagina que quieres fotografiar a cierta distancia un escenario iluminado en medio de un entorno completamente oscuro, y que quieres dejarlo en una esquina de la fotografía. Si el escenario ocupa sólo una pequeña parte del encuadre debes medir la luz de forma puntual para que la oscuridad que lo rodea no confunda al fotómetro. Por contra, si haces la foto con el escenario iluminado fuera del centro, la zona de medición de luz no lo abarcará y la lectura será errónea.

Solución rápida.

Para solucionarlo sitúa el escenario en el centro del visor. Bloquea la exposición (eso fija los valores para que quede bien expuesto). Reencuadra moviéndolo a donde te interesa antes de pulsar el disparador hasta el final para tomar la foto.

También puedes experimentar con un retrato a contraluz. Haz una foto bloqueando la exposición en el cielo justo antes de que se ponga el sol (con medición puntual), y otra midiendo en la cara de tu sujeto. Apuesto a que los resultados son completamente distintos, ¿verdad?

¿Qué te parece?. Ya sabes cómo “exigir” a tu cámara que memorice los valores correctos de exposición en un determinado momento y lugar, para emplearlos cuando y como mejor te convenga. Fantástico, ¿no? Deja tus impresiones ahí abajo y no olvides compartir la entrada en tus redes si te ha resultado interesante… Gracias!

Para más entradas relacionadas: APRENDE FOTOGRAFÍA

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