01/12/2017

Aprende fotografía (Cap. 13): El enfoque en Fotografía: qué es y cómo hacerlo (I).

Fotografía deliberadamente fuera de foco.

En entradas anteriores dedicadas a aprender la teoría básica de la Fotografía has visto continuas referencias al enfoque, aunque sin duda sabes a qué se refiere vale la pena que nos detengamos un poco más en este aspecto, porque es fundamental.

Enfocar significa conseguir que cierta parte de la escena que estás fotografiando salga perfectamente nítida. Cuando enfocas un punto estás haciendo que todo lo que está a la misma distancia de la cámara que él salga igual de claro. Recuérdalo siempre: no se enfocan cosas, se enfocan distancias.

En realidad hay cámaras que permiten enfocar objetos a lo largo de planos que no son paralelos a la superficie que registra la imagen, como en estas fotografías tomadas por Juan Manuel Castro Prieto en Perú para las que empleó una enorme y pesada cámara de placas. Desde luego no es el caso de las máquinas portátiles que usamos habitualmente.

Enfoque y profundidad de campo

Si enfocas un determinado punto y escoges una apertura grande (un número f pequeño como f/2.8, f/2, etc.), sólo saldrá nítido lo que se encuentre dentro de una zona de pequeño espesor y paralela al sensor. Cuanto mayor es la apertura del diafragma (es decir, cuanto más pequeño es el número f), menor es el espesor de esa zona.

Baja apertura de diafragma y enfoque en fotografía.

Si por el contrario optas por una apertura pequeña (un número f grande como f/16, f/22, etc.), el espesor de la zona será mayor y todo lo contenido en ella saldrá enfocado. A menor apertura (mayor número f), mayor espesor del plano de enfoque.

Alta apertura de diafragma y enfoque en fotografía.

Cuando no quieres enfocar al centro: selecciona el punto de enfoque o reencuadra

Hoy en día la mayoría de las cámaras tienen la capacidad de escoger por sí solas el punto de enfoque, eligiendo qué parte del encuadre sale perfectamente clara en la imagen final. Una vez más eso está muy bien siempre y cuando su decisión coincida con lo que tú quieres conseguir.

Imagina que esta situación quieres que el muñeco en primer término quede en foco, cuando pulsas hasta la mitad la cámara escoge el punto de enfoque justo en el medio, a la derecha ves el resultado cuando haces la foto.

Enfoque al centro, por defecto.

¿Qué sucede cuando quieres que sea otra parte de la imagen la que salga enfocada? En ese caso deberás ser tú quien mande en el proceso.

Seleccionando el punto de enfoque

Es muy posible que tu cámara te permita escoger entre varios puntos de enfoque, eso te deja decirle qué parte de la escena debe salir nítida. Para seleccionar el punto de enfoque ve cambiando entre las diferentes posiciones disponibles (tendrás que consultar el manual para averiguar cómo hacerlo tu máquina) y déjalo justo sobre aquella zona que te interesa. Pulsa hasta la mitad y después hasta el final para hacer la foto.

Seleccionar el punto de enfoque más conveniente. Aprender fotografía.

Ten en cuenta que ese punto que has seleccionado va a quedar prefijado hasta que le digas a tu cámara que vuelva a enfocar en otro lado: mientras no lo cambies el resto de imágenes se harán poniendo el foco en aquel lugar.

Reencuadrando

Siempre puedes enfocar en el punto por defecto (que suele ser el del centro) pulsando el botón hasta la mitad y, sin soltarlo, mover la cámara hasta dejar el sujeto enfocado donde quieras, para disparar después. Es lo que se conoce como “reencuadrar”; cuando reencuadramos básicamente estamos bloqueando el enfoque en el punto que queremos que se registre perfectamente nítido para después cambiar la composición de la escena.

Así se hace:

  1. Sitúa el punto de enfoque por defecto (el que escoge la cámara) sobre lo que quieras que salga enfocado. Pulsa el botón de disparo hasta la mitad, eso bloqueará el enfoque donde tú quieres
  2. Sin soltar el disparador, cambia la composición de tu imagen, es decir, deja aquello que quieres que aparezca nítido en la zona del encuadre que te apetezca (que ya no tiene por qué ser el centro)
  3. Pulsa hasta el final para hacer la fotografía

En este dibujo: mueves tu cámara de forma que el muñeco de atrás queda bajo el punto de enfoque por defecto y pulsas hasta la mitad, después recompones la imagen sin soltar el botón, el muñeco de atrás ya no está en el centro pero el foco se mantiene sobre él mientras no liberes el botón. El último cuadro es el resultado que obtienes (con una apertura grande) al pulsar hasta el final.

Aprende a reencuadrar en fotografía.

Ten en cuenta que cuando bloqueas el enfoque también podrías estar bloqueando la medición de la luz (y con ella la decisión de tu cámara sobre los valores de velocidad de obturación y apertura). Si después recompones apuntando a un lugar en el que la iluminación es diferente eso podría ocasionar un resultado indeseado; en ese caso tendrás que cambiar la configuración de tu cámara para que no bloquee la exposición sino solamente el enfoque.

Reencuadrar es más rápido y sencillo que seleccionar el punto de enfoque manualmente; basta con mecanizar ese movimiento de pulsar hasta la mitad y recomponer sin soltar el botón, no obstante a veces no da buenos resultados, y no sólo como consecuencia de la luz… En la próxima entrada entenderemos por qué y sabremos más cosas sobre el enfoque…

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